Mucho de lo que ya se ha dicho sobre las parejas bajas también es cierto para las parejas medias. Desde el mejor punto de vista, le darán una mejor oportunidad de ser la pareja más alta en un showdown, pero también tienen menos probabilidades de que se pueda hacérsele counterfeit.
Sin embargo, son susceptibles ante las cartas más altas, sobre todo si queda más de un oponente en el bote y normalmente tendrán que mejorar si van a ser la mano más alta en el showdown. Con otros dos jugadores que queden en el bote y cuatro posibles cartas más altas que sean una pareja “pocket” intermedia, tenderán menos de un 40% de posibilidades de ser la mano más fuerte después del flop.
Otro peligro clave con las parejas “pocket” intermedias es que en algunos flops pueden parecer buenas y esto puede llevar a los jugadores a tomar riesgos innecesarios. Por ejemplo, si tiene un 8-8 y en el flor aparece un J-5-2 , puede llegarse a creer que probablemente va a ganar, ya que sólo hay una carta más alta de la que preocuparse. No obstante, de vez en cuando su oponente tendrá esa carta más alta e incluso si no la tienen, también tendrá que preocuparse de las manos como 9-9 y 10-10 , que también seguirán apostando, pensando que están por delante todavía.
En la mayoría de las circunstancias, es prudente tratar a las parejas medias con precaución. Bien lo hace lo mejor posible para meterse en la acción sin que esto le salga muy caro o intenta conseguir el bote con una subida. Si hay jugadores que lo igualan, es mejor recordar las palabras de buen jugador que, en estas circunstancias, piensa “no set, no bet”, es decir, si no hay set no se apuesta, siempre y cuando se tengan parejas de bajas a intermedias.